martes, 6 de marzo de 2012

Historia de vida

La historia de los alemanes del Volga es muy rica en acontecimientos históricos y en vivencias personales -cuenta Pedro Agustín Rolhaiser.
La historia de los alemanes del Volga es muy rica en acontecimientos históricos y en vivencias personales. Está signada por cientos y cientos de familias que aportaron su granito de arena para construir la cultura de los descendientes de alemanes del Volga. Ahora nos toca a nosotros, sus descendientes, no sólo mantener esta identidad sino proyectarla hacia el futuro, legándola a los que nos continúan. Y una de las maneras de hacerlo, además de sostener en la práctica la mayoría de las tradiciones posibles, es rescatar las memorias familiares. Tarea que llevé a cabo y me fue inspirada mientras leía Periódico Hilando Recuerdos, un orgullo para los descendientes de alemanes del Volga.

Hoy deseo compartir con los lectores algunos de los hechos que rescaté además de reencontrarme con mi pasado y mi historia personal. Porque para ser sincero, antes de conocer a Periódico Cultural Hilando Recuerdos ignoraba todo sobre mi pasado étnico. Ni siquiera sabía que pertenecía a la gran familia de los descendientes de alemanes del Volga.
También descubrí una rica historia familiar basada en la vida de mi bisabuelo, que llegó a la Argentina desde una aldea del Volga, de Rusia, y vivió unas cuantas peripecias y aventuras, algunas tristes, otras alegres, hasta por fin llegar a encontrar su lugar en el mundo.
Supe que deambuló por la Capital Federal, por aldeas de Entre Ríos, hasta finalmente afincarse por unos años en una colonia alemana de La Pampa. Allí tocó en la banda de música del pueblo.
Trabajó en el campo, haciendo todas las tareas que uno pueda imaginarse. En la colonia trabajó como albañil. En fin, hizo de todo, hasta que un día levantó campamento y se marchó hacia las colonias de Coronel Suárez y se afincó allí.
Nacieron sus hijos, entre ellos mi abuelo Luis, que a su vez tuvo sus propios  hijos, entre los que estaba mi padre, de nombre Ernesto, que se fue a la Capital Federal, dónde nací y vivo yo. Lugar desde donde les escribo estas líneas para compartir mis pensamientos y alentarlos a que conserven vuestra historia familiar.. Está signada por cientos y cientos de familias que aportaron su granito de arena para construir la cultura de los descendientes de alemanes del Volga. Ahora nos toca a nosotros, sus descendientes, no sólo mantener esta identidad sino proyectarla hacia el futuro, legándola a los que nos continúan. Y una de las maneras de hacerlo, además de sostener en la práctica la mayoría de las tradiciones posibles, es rescatar las memorias familiares. Tarea que llevé a cabo y me fue inspirada mientras leía Periódico Hilando Recuerdos, un orgullo para los descendientes de alemanes del Volga.
Hoy deseo compartir con los lectores algunos de los hechos que rescaté además de reencontrarme con mi pasado y mi historia personal. Porque para ser sincero, antes de conocer a Periódico Cultural Hilando Recuerdos ignoraba todo sobre mi pasado étnico. Ni siquiera sabía que pertenecía a la gran familia de los descendientes de alemanes del Volga.
También descubrí una rica historia familiar basada en la vida de mi bisabuelo, que llegó a la Argentina desde una aldea del Volga, de Rusia, y vivió unas cuantas peripecias y aventuras, algunas tristes, otras alegres, hasta por fin llegar a encontrar su lugar en el mundo.
Supe que deambuló por la Capital Federal, por aldeas de Entre Ríos, hasta finalmente afincarse por unos años en una colonia alemana de La Pampa. Allí tocó en la banda de música del pueblo.
Trabajó en el campo, haciendo todas las tareas que uno pueda imaginarse. En la colonia trabajó como albañil. En fin, hizo de todo, hasta que un día levantó campamento y se marchó hacia las colonias de Coronel Suárez y se afincó allí.
Nacieron sus hijos, entre ellos mi abuelo Luis, que a su vez tuvo sus propios  hijos, entre los que estaba mi padre, de nombre Ernesto, que se fue a la Capital Federal, dónde nací y vivo yo. Lugar desde donde les escribo estas líneas para compartir mis pensamientos y alentarlos a que conserven vuestra historia familiar.